| PIN PON DE PREGUNTAS Y
RESPUESTAS Cosecha y Manejo de Otoño Por: Orlando Valega
Apicultor de “Apícola Don Guillermo” |
Antes de la
mielada, con las colonias bien desarrolladas ¿Cuántas alzas vacías hay que
colocar? Digamos que bien desarrollada significa para una colmena Langstroth con
rejilla debe tener dos alzas como cámara de cría y en colmenas Oksman partir de
colonias con un alza y media como cámara de cría.
En todos los casos, antes de la mielada una vez que las colonias de abejas han
alcanzado gran parte de su desarrollo, es preferible que sobre espacio y no que
falte, ya que hay zonas en que es impredecible cuando y cuanto néctar comenzará
a ofrecer la naturaleza. Si el ingreso es moderado hay mas tiempo para reponer
alzas vacías pero, pero si el ingreso es violento se debe contar con suficiente
espacio a fin de aprovechar al máximo el potencial productivo de nuestras abejas
y evitarles la gran molestia que significa tener a disposición gran cantidad de
néctar y no poder procesarlo y almacenarlo. Con un ingreso alto de néctar la
colonia necesita gran cantidad de espacio para procesar (colectar y deshidratar)
el néctar. Para deshidratar necesita mover de lugar varias veces el néctar y
depositarlo en pequeñas cantidades dentro de las celdillas a fin de ir
deshidratándolo por ventilación. Si falta espacio el trabajo se hace muy
complicado y lento irritando a la abeja que se desespera por no poder cumplir
con su cometido y se estresa. Hay que disponer de mucho espacio para colectar
mucha miel y para tener colonias relajadas trabajando al máximo en beneficio del
nuestro sin romper el equilibrio de la colonia. Sin espacio se produce menos, se
irrita a las abejas, se las estresa, se estimula la enjambrazón y es posible que
sea el primer causal de enfermedades en las abejas.
Una vez que comenzó la mielada y comprobamos que las alzas vacías que tenían las
colmenas ya están cargadas de miel, al tener que reponerlas; ¿Dónde colocarlas,
sobre la cargada o debajo de la última llena?
Debemos dejar alzas melarias vacías en suficiente cantidad antes de la mielada y
si nos vemos obligados a recargar o reforzar con alzas vacías se las debe
colocar por sobre las cargadas ya que de lo contrario estaríamos haciendo doble
trabajo innecesario.
Dijimos que las colmenas Oksman tienen como cámara de cría un alza y un medio
alza para contener la cría en momentos de máximo desarrollo, si intercalamos el
alza vacía con la primer alza que es parte de la cámara de cría, es muy probable
que dejemos una gran cantidad de cría separada del nido, obligando a las
nodrizas a dividirse para poder calentar y atender el nido, provocándoles un
mayor esfuerzo innecesario con el riesgo de enfriar la cría y enfermar la
colonia de abejas. Con la colmena langstroth ocurre lo mismo Además si la última
alza todavía no está totalmente operculada las abejas cargarán primero la vacía
y después opercularán las dos juntas. Cuando decidamos cosechar todavía no va a
estar operculada ninguna alza trayendo mucho atraso a la cosecha. Por el
contrario, si colocamos las alzas vacías sobre las cargadas, las abejas
opercularán el alza inmediato inferior primero y después completarán con miel a
la siguiente. De esa manera si al cosechar la última alza todavía no está
suficientemente madura, seguro que lo estarán las que siguen, apartando la
primera podemos retirar con confianza las demás, dejando sin extraer las que
tienen cría.
¿Cosechar cuadro por cuadro o alza por
alza?
En todos los casos, ya sea que Ud. tenga pocas colmenas o muchas, con buen
tiempo o malo, con pillaje o sin él. ; la opción siempre es la de cosechar alza
por alza y no cuadro por cuadro por las siguientes razones:
¿Cómo cosechar?
¿La reposición de las alzas debe ser
simultanea con la cosecha o posterior?
Si se tiene todas las alzas sobre las colmenas al iniciar la cosecha por razones
de fuerza mayor la reposición se hará con posterioridad a la cosecha pero es muy
probable que en las primeras pasadas se retiren tres o cuatro alzas y se
repongan dos quedando un remanente que se puede utilizar para agilizar las
siguientes pasadas o para cuando cosechemos otros colmenares.
Lo ideal sería poder devolver las alzas vacías en forma simultanea a la cosecha.
Al entrar al colmenar se distribuyen las alzas vacías y se las coloca detrás y
hacia un costado de cada colmena a cosechar, tantas como alzas maduras
calculemos retirar. Sirven para apoyar las tapas dadas vuelta para desabejar.
Antes de tapar colocamos las alzas de reposición.
Si el clima no es favorable, hay mucho pillaje y corremos el riesgo de perturbar
a las abejas en demasía; Cosechar y devolver las alzas vacías en días
posteriores.
¿Hasta que fecha se puede cosechar?
La naturaleza tiene siempre sus indicadores, mi padre siempre decía que no
conviene cosechar después del 10 de abril de cada año. Yo noté que a medida que
pasa marzo y nos metemos en abril las condiciones climáticas cambian, las abejas
comienzan a ponerse algo mas pilladoras, irritables, mezquinan la miel y la
cosecha se hace mas complicada. Llega un momento en que comienzan a expulsar los
zánganos y pienso que si todavía no se paró es momento de obedecer a las señales
de la madre naturaleza. De no parar la cosecha o cosechar demasiado tarde se
maltrata a la colonia provocándole un marcado estrés que deja mas propensa a la
misma a contraer cualquier enfermedad.
¿Cuanta miel dejar para las abejas?
Yo tengo mas experiencia con el manejo de las colmenas Oksman pero en todos los
casos el principio nutricional y fisiológico es el mismo.
Las colonias de abejas que tienen siempre suficiente cantidad de reservas se
comportan muy distinto de aquellas que no lo tienen. Cuando tienen reservas
aparentemente trabajan menos, tienen movimientos serenos, a juzgar por el
movimiento de la piquera parecen colmenas venidas a menos pero con un buen
ingreso de polen. Por otro lado, las colmenas que fueron saqueadas tienen gran
movimiento de piquera, parece una gran colonia de abejas en plena expansión pero
con muy poco ingreso de polen y con movimientos nerviosos. Son un verdadero
problema para las demás colmenas porque siempre están buscando robar miel a las
demás. Cuando tienen poca o nada de reserva pueden llegar a abandonar el lugar y
emigrar en busca de mejores oportunidades. Si es otoño salen en grandes
cantidades en inútil búsqueda de alimento lo que le provoca mayor desgaste de
energía, las colonias que fueron saqueadas entran en pánico, y tratan de
conseguir a cualquier precio algo de reservas, disminuye la reposición de cría y
la recolección de polen. Hay una mala y deficiente atención de la cría que se
traduce en una alimentación deficiente de las larvas que se transformarán en las
“abejas longevas”de invierno, abejas que tendrán la gran responsabilidad de
vivir jóvenes hasta la primavera y con su secreción de jalea real alimentar a la
nueva generación de obreras, en fin, se rompe el delicado equilibrio que debe
tener una “colonia de abejas” antes de iniciar el reposo invernal.
Conclusión: Las colonias de abejas siempre -y con mas razón al entrar el
invierno y durante la primavera- tienen que tener abundantes reservas de
alimentos calóricos en forma de panales de miel y reservas proteicas en forma de
“proteína corporal”.
Si por avaricia o para poder curar se retira toda la miel de las alzas y se deja
solamente la cámara de cría, es imprescindible adicionar lo antes posible un
sustituto calórico en forma de jarabe de azúcar lo mas espeso posible a fin de
evitar el ingreso de humedad en la cámara de cría. El jarabe hay que aportárselo
en dosis grandes y en pocas aplicaciones hasta llenar si es posible, un medio
alza con el sustituto que se transforma en “falsa miel”. Aquí surge el primer
inconveniente. Esta falsa miel debería ser consumida en su totalidad por las
abejas antes de la cosecha o de lo contrario pasará a integrar la miel que
cosechemos en primavera, adulterándola. Además, por mas que adicionemos jarabe
espeso se corre el riesgo de enfermar a las abejas de nosemosis por el
incremento inoportuno de humedad, o estrés que se produce por manipular en
exceso las colmenas, etc. Junto a la suplementación calórica debe acompañarse
una suplementación proteica, con sustitutos o con suplementos de polen.
¿Cómo curar contra varroa y a su vez
dejar suficientes reservas de miel sin correr riesgos de contaminar?
Nosotros dejamos permanentemente la primer medio alza como parte de la cámara de
cría que jamás se cosecha. Además, si se necesitan efectuar curas contra varroa
se deben utilizar productos que no contaminen la miel como son los orgánicos;
Timol, ac. Acético, AC. fórmico, propóleos, ajo etc.
Usted dice que sus premisas para un buen manejo de otoñada o preinvernada son:
Buena ventilación interna, abundantes reservas energéticas (miel), buenas
reservas de proteínas (corporales), colmenas bien soleadas, ventiladas y una
sanidad asegurada.
¿Cómo consigo una sanidad asegurada?
El manejo de la colmena durante la mielada y cosecha es parte del manejo de
otoñada y si hacemos mal las cosas desde el inicio de la mielada provocamos un
estado de estrés en la “colonia de abejas” que se agrava con los malos manejos
de cosecha y pos cosecha. El estrés es la antesala de cualquier enfermedad.
Pedro Viñoles decía: En términos de medicina humana el estrés podría definirse
como la alteración física o psíquica de un individuo por exigir a su cuerpo un
rendimiento superior al normal. En general se manifiesta por cambios de
conducta, nerviosismo e inquietud. Pero para aplicarlo a las abejas es mejor
definirlo como: estado próximo a la enfermedad que presenta un organismo o una
de sus partes por haberles exigido un rendimiento muy superior al normal.
Veamos:
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La falta de espacio en plena mielada (falta de alzas melarias vacías) |
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Mala ventilación con gran ingreso de néctar. Ej. ; por dejar crecer la maleza alrededor de las colmenas. |
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Maltrato en la cosecha. (Cosechar cuadro a cuadro en pleno pillaje. Cosechar la cría, etc.) |
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Cosechar toda la miel sin dejarles reservas (Saqueo) |
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Hacer pasar a la colonia por un tiempo prolongado sin reservas calóricas |
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Falta de reservas proteicas |
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Exceso de humedad por una suplementación tardía y muy fluida. |
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Falta de una adecuada aireación de la colmena por cerrar y reducir en exceso el espacio interno. (Retirar las alzas vacías y confinar a la colonia de abejas en el primer alza). |
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Humedad en exceso por haber cerrado la piquera. |
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Falta de una buena ventilación exterior y de sol que seque el medio ambiente circundante a la colmena. |
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Utilización de cuadros fuera de medida que coloque a los panales muy cerca uno de otros o muy lejos. |
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Revisión excesiva de la colmena. |
Todos estos y otros errores comúnmente
cometidos son los causantes de la mayoría de las enfermedades de las abejas.
Somos nosotros los apicultores que con malas prácticas inducimos vía el estrés,
a que las abejas se enfermen.
Con un adecuado manejo es muy difícil que una colonia de abejas se enferme, y
sino; ¿Porque las colonias silvestres sobreviven hace millones de años sin
nuestra intervención?
¿Cómo es un adecuado manejo de otoñada?
El manejo de otoñada comienza en la cosecha, un buen manejo de la precosecha y
cosecha son los pasos imprescindibles para una buena otoñada, además:
Para una buena invernada se debe asegurar una buena alimentación proteica de
todos los ciclos de vida de las abejas a fin de dotarlas de una buena tasa de
proteína corporal. Es muy probable que no sea una mala inversión aportar
suplemento proteico o sustitutos de polen a las colmenas en el periodo otoñal a
fin de asegurar una muy buena nutrición de las abejas longevas.
Se debe dejar como mínimo un alza de miel de reserva y así mismo revisar las
colmenas en la pre-primavera a fin de asegurar que a ninguna le falte
alimentación calórica.
Se debe hacer un testeo de la prevalecencia de varroa y si fuera necesario,
hacer un tratamiento. Dejar suficiente espacio para ventilar la colmena por
dentro. Puede ser de gran utilidad dejar las alzas vacías sobre la colmena para
que las cuiden de las polillas y a su vez que aporten espacio para la correcta
ventilación de la colonia. Colocar las colmenas en lugares soleados y
ventilados. Las piqueras, si no hay pillaje se pueden dejar abiertas y así las
mismas abejas cerrarán con propóleos la entrada de tal forma que la proteja pero
permita la correcta ventilación. Por ninguna razón invernar colonias débiles.
Si son colonias venidas a menos después de la cosecha y que no se recuperan se
las puede fusionar con núcleos con reinas nuevas y en un solo paso, cambiamos la
reina y fortalecemos la colonia. Para fusionarlas se coloca a las dos colonias
juntas con las piqueras en sentido opuestos, y después de un par de días se
elimina la reina venida a menos y se las junta sin mas tramite que colocar los
cuadros de cría al medio y las reservas a los costados. Sin anestesia y jamás
tendrán problemas si la reina del núcleo tiene mas de un mes de postura.
(Aprovechamos los núcleos tardíos hechos en febrero, y para una mejor
comprensión; el cambio de reinas lo hacemos en los primeros días de abril.)
Es muy importante disponer siempre de panales con miel para asistir a las
colonias que se fusionaron. Por cada cuadro con abejas y cría se debe dejar un
cuadro con miel como mínimo. Además de cambiarles las reinas en vísperas del
invierno, ¿En qué otro momento se puede cambiar la reina?
Es muy importante tener siempre núcleos con reinas nuevas que permitirán reponer
las pérdidas de colonias, incrementar las ya existentes y renovar las reinas
ineficientes.
Cada zona o región tiene un ciclo distinto de floraciones y por lo tanto no se
puede dar una fórmula sobre cuando deben cambiar las reinas, nosotros afirmamos
que no es conveniente cambiar sistemáticamente las reinas, sean buenas o malas,
sino que proponemos su renovación cuando la colonia de abejas lo necesita. Aquí
tenemos dos periodos de floraciones; uno primaveral y otro estival-otoñal. Con
un buen manejo logramos hacer dos cosechas al año y cuando se las prepara para
entrar en la mielada, a las colmenas que tienen abundante entrada de polen con
buen desarrollo y crecimiento de la cría, las dejamos evolucionar y solamente
agregamos alzas vacías par que coloquen el néctar. A las colonias que presentan
alguna dificultad se las revisa y si a pesar de tener buenas reservas de
alimentos no tiene una correcta evolución de la cría, las fusionamos con los
núcleos disponibles a fin de fortalecerlas y a su vez cambiarles las reinas. (No
debilitamos a las colonias para cambiarles las reinas, por el contrario, las
fortalecemos) Estas colonias con reinas nuevas y fortalecidas están en muy
buenas condiciones para ingresar a la mielada. Este proceso se repite dos veces
al año, una vez en primavera y otra vez en verano.
Resumiendo: Además de las situaciones fortuitas como podría ser la pérdida de
una reina durante el manejo, tendríamos tres oportunidades prácticas en las que
conviene aprovechar a cambiar las reinas, en otoño preparándolas para la
invernada y previo a cada mielada. En las regiones en que tienen una sola
mielada las oportunidades se reducen a dos, en otoño y cuando se las prepara
para la única mielada.
Por Orlando Valega: Apicultor de “Apícola Don Guillermo”
Correo: apicoladonguillermo@yahoo.com.ar
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