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Vaticinan pérdidas millonarias por la crisis de la miel |
La crisis que afecta al sector de la miel argentina implicará una pérdida varias
veces millonaria para el sector apícola. Por el traspié sanitario que
desencadenó la parálisis de las exportaciones este año se dejarán de vender unas
25 mil toneladas de miel, que a valores internacionales representa unos 50
millones de dólares, es decir, cerca de 150 millones de pesos.

Las
pérdidas afectarán además a unas 25 mil familias que se encuentran vinculadas de
manera directa o indirecta a la producción apícola en nuestro país.
Mariano Vidal, miembro del Departamento Técnico de la cooperativa Cosar que
agrupa a apicultores de la región, indicó que las ventas de miel al exterior
continúan virtualmente paralizadas.
"Hay unos pocos negocios muy puntuales, ya que todavía no se normalizó la
situación y las ventas siguen paralizadas", dijo.
Vidal explicó que los compradores externos "están muy reticentes a comprar miel
argentina" debido a los problemas sanitarios que se presentaron en los últimos
meses.
Vale recordar que distintos controles en mercados europeos detectaron que
algunos lotes de miel argentina estaban contaminados con nitrofurano, un
antibiótico para las abejas que sería cancerígeno y por ello se prohibió su uso
en todo el mundo.
No obstante los productores locales interpretan que a los problemas sanitarios
se habría sumado una maniobra de algunos mercados con la finalidad de bajar el
precio de la miel argentina, ubicado en torno de los 2 dólares el kilo.
Vidal aseguró que la actual crisis es una mezcla de los dos componentes: tanto
la cuestión sanitaria como la puja de precios contribuyeron a que la mayoría de
los compradores europeos probaran con otros mercados.
Según el miembro de Cosar, los compradores europeos perdieron confianza en la
miel argentina debido a la detección de contaminantes. Esta situación afectó
incluso a quienes cumplen con los parámetros de calidad internacionales, como es
el caso de Cosar, según indicó Vidal.
Precisó al respecto que "en algún punto es entendible que hayan dejado de
comprar miel de nuestro país, porque sabemos que algunos comercializadores
europeos tuvieron importantes pérdidas, porque les llegaron a decomisar los
productos de las góndolas".
Más adelante resaltó que recuperar la confianza de los mercados europeos "será
un trabajo largo" y dependerá de que el sector pueda superar los problemas
sanitarios.
Precisamente este tema fue analizado la semana pasada en el Consejo Provincial
Apícola, donde los referentes del sector y representantes del gobierno
provincial evaluaron qué medidas deberán tomarse para superar la actual crisis.
Consultado al respecto Vidal dijo que "una de las decisiones fue la de adoptar
un protocolo de crisis en materia sanitaria para que los apicultores sepan como
manejarse", a los efectos de que no se reiteren episodios de contaminación.
Para ello desde el consejo se recomendaría seguir las recomendaciones del
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) que ya cuenta con un
protocolo de procedimientos tendientes a garantizar parámetros de calidad en la
producción de miel.
Vidal dijo que los frutos de este trabajo recién se verían a partir del año que
viene y remarcó que este año se perderían entre 20 y 25 mil toneladas de miel
que se encontraría contaminada.
Resaltó en esa línea que a pesar de la parálisis de los mercados
internacionales, el resto de la miel -la no contaminada- se va a vender
igualmente, aunque a precios inferiores de los que se venían pagando.
Si bien reconoció que ya se advierte una baja en el precio internacional, éste
no es un tema que preocupe demasiado al sector "porque seguimos
considerablemente arriba del precios histórico de la miel que es de U$S 0,90 o
U$S 1".
Vale recordar que un grupo de apicultores se manifestó en la Plaza de Mayo el 7
del de este mes y entregó un petitorio que aún no tuvo respuesta.
En la carta los productores denunciaron irregularidades en los controles de
análisis y maniobras comerciales para bajar el precio de exportación. Asimismo
le pidieron al Gobierno que investigue el desempeño del Senasa.
Exigieron también ampliar la planta de laboratorios de análisis, que hasta el
momento funciona sólo el de Xenobiótica, y que haya un mayor margen de
tolerancia al nitrofurano. En este sentido piden que la tolerancia se elevada de
una parte por billón -lo que exige la Unión Europea- a tres partes por billón.
En declaraciones al diario La Nación, Héctor Bodrone, director de Compañía
Exportadora de Las Pampas, opinó que hasta agosto último el control sanitario
era "caótico" pero "ahora la Sagpya está trabajando bien en una certificación de
calidad, que es lo que exige la Unión Europea (UE), al tomar un protocolo de
calidad desarrollado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
(INTA)".
Agregó que "el error que cometieron muchos de los que se metieron
circunstancialmente en el negocio -aprovechando el entonces buen momento de la
miel- fue pedir a los apicultores cantidad, pero no calidad".
No obstante considerar que se ha perdido confianza en la miel argentina, Bodrone
vaticinó una normalización de las operaciones "porque los europeos necesitan de
nuestras mieles para cortarlas con otras de menor calidad".